GRACIAS POR EL TRABAJO
¿Cuántas
veces nos hemos quejado de tener que levantarnos temprano para ir a
trabajar? O ¿tener que viajar por asuntos laborales?
La
situación que se está viviendo a nivel mundial me pone a reflexionar sobre todo
esto. Soy muy abierta en el aspecto de entender cuando no estás a gusto en un
trabajo y todas las situaciones que se dan o desarrollan en el mismo, sin
embargo, de manera particular, al vivir el cierre de negocios, gente que no
tenía otra fuente de ingresos verse sin nada o gastando sus ahorros, es lo me
motiva a escribir este artículo.
Ciertamente
debemos ser agradecidos porque, aunque muchas veces pasamos situaciones
difíciles, estrés, ansiedad, conflictos con compañeros, si estás en una empresa
que te puede pagar o que ha manejado su cierre de negocios de forma humana e
intentando de que sus trabajadores no se vayan a su casa sin dinero, de verdad
que debemos ser agradecidos…
Imagínese
lo que está pasando una persona que no tiene empleo… Yo me pregunto ¿Cómo se
está haciendo? Donde en muchos casos, debe mantener una familia, sus hijos, sus
padres, sus abuelos.
O esa
trabajadora informal que no cuenta con otra fuente de ingresos más que el de su
negocio, que tiene compromisos que pagar, empleados, luz, local…
Como les
dije, no me gusta comparar, porque cada quien vive una realidad que es única,
pero cuando pensamos en esa gente y vemos que, gracias a Dios, tenemos
asegurados nuestro pan de cada día, de verdad que no puedo evitar sentirme
agradecida.
Pensemos
también, en esa gente que luego de que pase todo, quedarán sin trabajo porque
su empresa u organización no tendrá recursos para tener una x cantidad de
trabajadores…
De verdad
que desde que me independicé he sentido una satisfacción que en años no había sentido,
pero no puedo hacerme de la vista gorda de la situación de mucha gente que vive
de una sola cosa; creo que este también es un momento propicio para generar un
cambio de mentalidad de los negocios, diversificar los ingresos y siempre
ahorrar algo, mucho que poco, algo.
¿Qué podemos hacer entonces para ver realmente lo afortunados
que somos?
1)
Piensa en los momentos duros que tuviste en el pasado y cómo los
superaste. Has llegado hasta aquí y puedes llegar mucho más lejos.
2)
Mira la gente que aún con carencias, tienen una buena
actitud y no se limitan por eso.
3)
Vive el presente, sé consciente del ahora. Aprecia el respirar, el poder
tener brazos… Enfócate en esas cosas por las que crees que no deberías ser
agradecido. Y
4)
Desde ya ve trabajando en ver el valor de las cosas; no todo es dinero.
Da un abrazo, manda un mensaje, dale las gracias a esas personas que han hecho
tanto por ti o simplemente por pertenecer a tu vida.
Alguien dijo, queremos volver a la normalidad, pero debemos pensar en
esas cosas de la normalidad que no deberíamos tener en nuestras vidas. Pienso
que esto nos ha cambiado y espero que sea para bien, para abrazar las cosas que
nos fortalecen y soltar aquellas que no edifican.



Comentarios
Publicar un comentario
Tus comentarios son importantes para nosotros, sin embargo no se permite lenguaje obsceno u ofensivo en los mismos.